Por qué cuesta identificarlas
En el trabajo muchas veces aprendemos a no mostrar lo que sentimos, y con el tiempo dejamos también de notarlo. Las emociones se quedan como una sensación general de malestar, tensión o cansancio, y desde ahí es difícil decidir qué hacer.
Por qué vale la pena
Ponerle nombre a una emoción tiene efectos concretos. Un estudio de Lieberman y colaboradores encontró que nombrar lo que se siente se asociaba con menor actividad en zonas del cerebro relacionadas con la respuesta emocional. Dicho de forma sencilla: nombrar ayuda a bajar la intensidad.
Además, cada emoción da información distinta:
- El enojo suele indicar que algo te parece injusto o que se cruzó un límite.
- El miedo o la ansiedad apuntan a una amenaza o a incertidumbre.
- La tristeza habla de una pérdida o de una expectativa que no se cumplió.
- La frustración aparece cuando algo bloquea lo que quieres lograr.
- La vergüenza surge cuando sientes que quedaste expuesto ante otros.
Un método en cuatro pasos
1. Nota el cuerpo. ¿Dónde lo sientes? Pecho apretado, nudo en el estómago, calor en la cara, hombros tensos.
2. Ponle nombre. Elige la palabra más precisa que puedas. Si dudas, prueba varias: «¿esto es enojo o es decepción?».
3. Busca el detonante. ¿Qué pasó justo antes? Un comentario, un correo, un cambio de planes.
4. Pregunta qué necesitas. Aclarar algo, poner un límite, pedir apoyo o simplemente dejar que pase.
No tienes que actuar sobre cada emoción. Pero nombrarla te da la opción de elegir qué hacer, en lugar de reaccionar en automático.
Para que no te paralice
- Dale un tiempo limitado. Reconócela, toma nota y vuelve a la tarea. Puedes regresar a ella después.
- No la juzgues. Sentir enojo o miedo no te hace mal profesional.
- Escríbelo. Una nota rápida al final del día con la emoción más fuerte y su detonante te ayuda a ver patrones.
Si las emociones son intensas o constantes
Si notas que una misma emoción (ansiedad, tristeza, irritabilidad) te acompaña casi todos los días, puede ser señal de estrés, ansiedad o un estado de ánimo bajo. La orientación gratuita de Mente Bien te ayuda a identificar qué evaluación te conviene.
Fuentes
- Mayer J. D., Caruso D. R., Salovey P. The Ability Model of Emotional Intelligence. Emotion Review, 2016 Ver fuente
- Lieberman M. D. y cols. Putting feelings into words. Psychological Science, 2007 Ver fuente
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Si sientes que podrías hacerte daño o estás en peligro, llama al 911 o a la Línea de la Vida: 800 911 2000.

