El costo que no se ve
La Organización Mundial de la Salud estima que en el mundo se pierden cada año alrededor de 12 mil millones de días de trabajo por depresión y ansiedad, con un costo cercano a un billón de dólares en productividad. Es una cifra global; lo que le importa a una empresa es cuánto le cuesta a ella. Y eso se puede estimar con datos que ya tienes.
Los cuatro componentes del costo
1. Ausentismo. Días de incapacidad o faltas relacionadas con desgaste, estrés o salud mental.
2. Presentismo. Personas que van a trabajar pero rinden por debajo de su capacidad por agotamiento. Suele ser el costo más grande y el menos medido.
3. Rotación. Renuncias de personas que se van por desgaste: reclutamiento, inducción y curva de aprendizaje de quien llega.
4. Errores y retrabajo. Equivocaciones, quejas de clientes, accidentes o proyectos que se rehacen.
Una fórmula sencilla para empezar
No necesitas un estudio para tener un orden de magnitud. Con tus datos de un año:
- Ausentismo: días perdidos por motivos de salud × costo diario promedio por persona.
- Presentismo: número de personas con señales de desgaste × porcentaje estimado de productividad perdida × salario anual promedio. Si no tienes un dato propio, usa un supuesto conservador y déjalo explícito.
- Rotación: renuncias en las que el desgaste fue un factor × costo de reemplazo (reclutamiento, inducción y meses hasta que la persona nueva rinde igual).
- Errores: costo de los incidentes o retrabajos que puedas atribuir.
Suma los cuatro. El número exacto importa menos que su orden de magnitud: casi siempre resulta mucho mayor que lo que cuesta prevenir.
Una estimación con supuestos claros es más útil que no medir nada. Lo importante es repetir el cálculo cada año con los mismos criterios para ver si mejora.
De dónde sacar los datos
- Nómina y recursos humanos: incapacidades, faltas, renuncias y antigüedad.
- Entrevistas de salida: cuántas mencionan carga, liderazgo o agotamiento.
- Encuestas de clima: señales de carga, reconocimiento y apoyo.
- Mediciones de bienestar del equipo: el dato que suele faltar es cuántas personas están en riesgo hoy, antes de que se vayan o se incapaciten.
Del cálculo a la decisión
Las directrices de la OMS de 2022 recomiendan intervenir en la organización del trabajo, capacitar a líderes y dar acceso a apoyo a las personas. Con tu estimación en mano puedes comparar el costo de no hacer nada con el de un programa concreto, y elegir dónde empezar: las áreas con más desgaste, los puestos con más rotación o los equipos con más ausencias.
Medir el bienestar del equipo de forma periódica, sin exponer resultados individuales, te da la pieza que falta para que el cálculo deje de ser una suposición.
Fuentes
- Organización Mundial de la Salud. La salud mental en el trabajo Ver fuente
- Organización Mundial de la Salud. Directrices de la OMS sobre salud mental en el trabajo, 2022 Ver fuente
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Si sientes que podrías hacerte daño o estás en peligro, llama al 911 o a la Línea de la Vida: 800 911 2000.

