Blog Estrés

Los estresores laborales más comunes y cómo identificar los tuyos

«El trabajo me estresa» es demasiado general para poder hacer algo. Lo que sí se puede atender es el estresor concreto: la carga, el jefe, la incertidumbre o las horas.

Lectura de 3 min · 3 de noviembre de 2026

Mujer en un escritorio lleno de pendientes y pantallas con gesto de presión

Los más frecuentes

La Organización Mundial de la Salud y la NOM-035 en México coinciden en varios factores de riesgo psicosocial. Estos son los que más se repiten:

1. Carga excesiva. Más trabajo del que cabe en tu jornada, plazos imposibles o ritmos acelerados de forma constante.

2. Poco control. No poder decidir cómo, cuándo o en qué orden haces tu trabajo.

3. Jornadas largas o irregulares. Horas extra habituales, turnos rotativos o disponibilidad fuera de horario.

4. Falta de claridad. No saber qué se espera de ti o recibir instrucciones contradictorias.

5. Relaciones difíciles. Conflictos con compañeros, jefes que no apoyan o, en el peor caso, acoso o violencia laboral.

6. Falta de reconocimiento. Esfuerzo que nadie nota o un pago que no corresponde.

7. Inseguridad laboral. Miedo a perder el trabajo o cambios constantes en la organización.

8. Interferencia trabajo-familia. Cuando el trabajo invade de forma constante tu vida personal.

Un ejercicio para identificar los tuyos

Durante una semana, al final de cada día, anota:

  1. El momento de más tensión del día.
  2. Qué lo provocó, lo más concreto posible: un correo, una junta, una persona, un plazo.
  3. Qué tan intenso fue del 1 al 10.
  4. Qué hiciste para manejarlo.

Al final de la semana revisa la lista y agrupa por tipo. Casi siempre aparecen dos o tres estresores que explican la mayor parte del malestar.

Lo que no se nombra no se puede atender. Un estresor concreto tiene soluciones concretas; «el trabajo» no.

Qué hacer con cada tipo

  • Si es carga: prioriza, negocia plazos y pregunta qué puede esperar.
  • Si es falta de control: propón pequeñas áreas donde puedas decidir tú, como el orden de las tareas.
  • Si es falta de claridad: pide por escrito qué se espera y cómo se medirá.
  • Si son las relaciones: busca una conversación directa y, si hay maltrato, acude a recursos humanos.
  • Si es la disponibilidad: acuerda horarios de respuesta y desactiva notificaciones fuera de ellos.

Cuando no depende de ti

Algunos estresores son de la organización y no los puedes cambiar solo. En ese caso ayuda hablar con tu jefe o con recursos humanos con información concreta, cuidar tus horas de recuperación y buscar apoyo si el estrés empieza a afectar tu salud.

Fuentes

  1. Diario Oficial de la Federación. NOM-035-STPS-2018, Factores de riesgo psicosocial en el trabajo Ver fuente
  2. Organización Mundial de la Salud. La salud mental en el trabajo Ver fuente

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Si sientes que podrías hacerte daño o estás en peligro, llama al 911 o a la Línea de la Vida: 800 911 2000.